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prensa / radio

Entrevista al programa Territori Sonor (à punt)
Pepa Úbeda entrevista a JOSEP LLUÍS GALIANA en ESTRICTAMENT CONFIDENCIAL para hablarnos de sus últimas producciones musicales (31/05/2021)

El kilómetro 0 de la edición: entrevista con Josep Lluís Galiana

Josep Lluís Galiana es un saxofonista, improvisador, escritor y editor valenciano que ha centrado su carrera en la investigación en ámbitos como la improvisación, el free jazz y la electroacústica. Le entrevistamos con motivo del quinto aniversario de su proyecto que aúna la editorial EdictÓralia y el sello discográfico Liquen Records, ambos centrados en la música contemporánea, la improvisación, el arte sonoro, la poesía, así como otras temáticas que él define como fronterizas.

Elvira Simancas, Sul Ponticello, 1 de mayo de 2021

Sul Ponticello: La editorial y el sello que diriges dan cabida a propuestas muy interesantes que tienen que ver con la estética musical, la música contemporánea y la improvisación, entre otros ámbitos. ¿Cómo surge la idea de comenzar estos proyectos?

Josep Lluís Galiana: Tanto EdictOràlia como Liquen Records surgen de la necesidad de publicar mis propios trabajos literarios y musicales. Siempre he estado estrechamente relacionado con el mundo de la comunicación y del periodismo. Trabajé como periodista y gestor cultural durante más de veinte años en una empresa editorial valenciana. Tras esa larga y fructífera etapa, que finalizó hace más de ocho años, busqué una cierta autonomía e independencia para poder publicar mis escritos musicales, ensayos, poemarios y también editar mi música cuando me apeteciera. En los últimos cinco años, desde que fundé los sellos, he podido publicar cinco libros (y muy pronto verá la luz un sexto) y alrededor de una docena de discos tanto en solitario como en compañía de otros improvisadores y compositores. Por otra parte, es algo habitual en el ámbito de la libre improvisación y de la música experimental, el que sus protagonistas se gestionen sus propias ediciones, sus discos, sus festivales o ciclos de conciertos. Pienso que forma parte de la filosofía de esta forma de hacer y vivir. La clave se encuentra precisamente en la autogestión y en la no dependencia de terceros para poder seguir creando, componiendo, improvisando y compartiendo tus obras, tus músicas y tus escritos, en mi caso.

S.P.: Intuimos un vínculo editorial con la ciudad donde vives. ¿Es así? ¿Crees que todavía existe la falta de espacios que apoyen este tipo de creación musical en Valencia?

J.L.G.: Por supuesto que hay un estrecho vínculo con mi ciudad. En el País Valenciano no hay editoriales que publiquen este tipo de textos. La mayoría de estos trabajos son investigaciones musicológicas, ensayos sobre estética o filosofía de la música o escritos musicales de toda índole. Tampoco desde las diferentes administraciones públicas muestran demasiado interés por la literatura y el pensamiento musicales. Pasa igual con la producción discográfica. Liquen Records se ha convertido en apenas cinco años en el único sello valenciano que edita improvisación libre y música experimental. Pienso que los gestores musicales están más preocupados por los públicos, por llenar sus auditorios, que por la nueva creación musical y las nuevas propuestas artísticas. Es el concepto burgués de una cultura del entretenimiento y del espectáculo. No importa tanto el contenido como el éxito de llenar aforos y complacer a públicos que disfrutan aplaudiéndose a sí mismos por reconocerse y saberse cultos en los repertorios históricos representados temporada tras temporada hasta el infinito y más allá.

S.P.: Hay quien ha definido la música a la que da cabida Liquen Records como “música de combate”. El componente disruptivo del free jazz, la improvisación libre y la música experimental es innegable, ¿cómo acoge el mundo de la música académica este tipo de propuestas?

J.L.G.: No hay duda de que la música que edita Liquen Records juega en los límites de la experimentación, exploración e interdisciplinaridad. Se trata de propuestas fronterizas y alejadas de la academia, músicas que se dan en las trincheras y en ámbitos alternativos, en los ya clásicos escenarios de la contracultura, siempre insegura para las mentes más conservadoras. La pandemia, con sus restricciones y prohibiciones, ha afectado muchísimo a la escena de la libre improvisación y de la música experimental. Hace más de un año que no hay programaciones, ni conciertos. Es una escena de por sí subterránea que ha desaparecido completamente. En el último año, la única cultura musical que ha continuado programándose ha sido la institucional: los grandes auditorios y los palacios de ópera, con sus orquestas sinfónicas, y los ciclos de música de cámara y solistas, con sus clásicos y archiconocidos repertorios, lo que ha venido a confirmar que nuestras músicas no interesan en absoluto a los gestores públicos y que cuando vienen mal dadas en la cuestión presupuestaria, las músicas de aquí y ahora son las primeras en caerse de los carteles.

S.P.: En EdictOràlia dais cabida a escritos de todo tipo, desde la poesía hasta el ensayo pasando por el teatro, ¿cómo decidís qué propuestas os interesan para formar parte de la editorial?

J.L.G.: EdictOràlia apoya proyectos cercanos. Se aplica el criterio de proximidad, el famoso kilómetro 0 tan de moda en esta última época de transición ecológica. Los autores que viven en Madrid o en Barcelona, por poner un ejemplo, cuentan con numerosas y potentes editoriales para editar sus textos. De ahí que EdictOràlia viva pegada al terreno y trabaje fundamentalmente con autores valencianos o de nuestro entorno geográfico, aunque no exclusivamente, la prueba está en los libros de los musicólogos Isaac Diego García o Enrique Téllez, publicados recientemente. También esa proximidad hace referencia a la cercanía de los autores con el editor, conmigo, que al final soy quien toma la última decisión. Por otra parte, también me interesa mucho la poesía y el teatro. El hecho de que también publique mis poemarios, ha hecho que la editorial iniciara sendas colecciones dedicadas a estos géneros. También aquí aplico el criterio de cercanía y proximidad, así como el de la lengua. La poesía valenciana me interesa muchísimo. Desde mi juventud, he sido gran lector de poesía en catalán. Otros criterios que aplicamos es apoyar a los jóvenes autores u operas primas, descubrir nuevos valores, proyectos singulares o infrecuentes, convertir en libro magníficos trabajos y estudios que quedarían subidos y olvidados en repositorios universitarios, etc.

S.P.: Tanto en la editorial EdictOràlia como el sello Liquen Records se da bastante relevancia al campo de la improvisación libre ¿Hay un planteamiento de identidad editorial en este hecho?

J.L.G.: Como fundador y director de EdictOràlia y de Liquen Records es obvio que la improvisación libre sea una seña de identidad, una marca de la casa. Llevo más de treinta años dedicado a la improvisación libre, a la música experimental, la creación electroacústica y el jazz contemporáneo y como no podría ser de otra manera, Liquen Records se ha especializado en esos procesos creativos contemporáneos. En esta cuestión mantengo una cierta firmeza, porque solo quiero producir y editar aquellas músicas que más me interesan, a artistas que conozco, sigo de cerca y admiro.

S.P.: ¿Crees que la improvisación libre podría ser una herramienta poderosa a la hora de explotar el potencial interpretativo de músicos que están en otras esferas, la clásica, por ejemplo? ¿Cómo podría influir si estuviera presente siempre en el contexto formativo reglado?

J.L.G.: No solo lo creo, sino que soy un firme defensor de ese planteamiento. La improvisación libre es una fuente inagotable de inteligencia emocional y es posible y necesario enumerar las habilidades, capacidades y actitudes que es capaz de desarrollar. Esta forma de hacer y escuchar música contribuye decisivamente al desarrollo de la capacidad fundamental de aprender a aprender. La improvisación libre aumenta y fortalece la confianza, la curiosidad, la intencionalidad, el autocontrol y la empatía, la relación con los demás improvisadores y con el público, la capacidad de expresar sentimientos, pensamientos y estados de ánimo, la cooperación y la plena autonomía. Los improvisadores libres apelan al valor del juego, a la vida libre y lúdicamente construida; reivindican lo colectivo, el arte del diálogo, la interacción, la participación, la escucha atenta y el respeto al otro, y desarrollan sus capacidades heurísticas (toma de decisiones, estrategias y posicionamientos). La libre improvisación tiene la capacidad de poner en estado de “flujo” a todos aquellos que la practican, un estado caracterizado por un alto nivel de concentración y espontaneidad, de abandono u olvido de uno mismo, en el que lo único importante es el instante, el proceso creativo y no lo que queda hecho. Es un gran acto de generosidad en sí mismo.

La improvisación forma parte del diseño curricular en los estudios musicales de muchos países europeos y norteamericanos. También en algún centro en el Estado español como la Escola Superior de Música de Catalunya desde hace veinte años, pero no se concibe que un músico no sea capaz de improvisar en cualquier género, estilo o contexto musical. Es difícil de entender porque aquí la improvisación libre no está en todos los centros de enseñanza musical como disciplina indispensable y como especialidad necesaria.

S.P.: Algunos de los proyectos acogidos por Liquen Records giran en torno a la obra del compositor Adolf Murillo, como Traçsonology, un disco vertebrado en torno a una partitura gráfica de Adolf Murillo que se publicó en 2020 y que ha sido catalogado como el mejor disco de música clásica de este año. ¿Cómo habéis recibido esta cálida acogida de la crítica?

J.L.G.: Adolf Murillo es un músico y pedagogo muy activo en la escena nacional e internacional, que opera en un ámbito académico universitario, lamentablemente refractario a las innovaciones educativas. Desde hace unos años, venimos colaborando en diversos proyectos y uno de nuestros últimos trabajos ha sido este disco, TRAÇSONOLOGY, la composición y/o improvisación de nueve piezas a partir de una partitura gráfica propuesta por Murillo. Todo empezó como un juego, como casi siempre, en el que Murillo me paso una de sus sugerentes partituras gráficas para que elaborase una improvisación o una composición, la pasó a otros colegas y amigos y cuando tenía tres o cuatro me las envío y rápidamente pensé que era un material excelente para presentarlo todo junto en un disco. En este disco han participado artistas de diversos ámbitos, lo que le ha dado una gran riqueza sonora y estética. Juntar a los compositores profesores de la Universidad de Helsinki Josué Moreno y Alejandro Olarte, con sendas composiciones electroacústicas, al reconocido performer y poeta sonoro Bartolomé Ferrando y al multifacético artista Avelino Saavedra, a la joven artista multidisciplinar La Cris, a los músicos improvisadores de la actual escena madrileña Rosa Soler, Josu Izco, Jorge Cabadas, Chema Pastor, Luis Escribano, al propio Adolf Murillo junto a la pianista y profesora de la Universidad de Cantabria María Elena Riaño y a un servidor ha sido un gran acierto. Lo del premio nos ha sorprendido gratamente. Que la crítica catalana situará nuestro disco entre los diez mejores de música clásica del año ha sido un reconocimiento inesperado, pero que abre una ventana de esperanza para la música experimental, la electroacústica y la libre improvisación.

S.P.: En relación a Traçsonology te hemos oído decir que es necesario para la creación musical “aprovechar los errores como nuevos caminos”, lo cual es una de las principales premisas de la improvisación libre. Háblanos un poco de cómo funciona este proceso creativo en tus proyectos.

J.L.G.: En la improvisación libre el objeto artístico se ha evaporado y la subjetividad del artista ha desaparecido. Ya no importan los fines, sino el disfrute de la propia actividad creativa. Y en ese ir haciendo música y jugando con el sonido, la solución de posibles “problemas” y la negociación de situaciones entre los improvisadores se resuelven y se pactan en el ínterin de ese deambular. Este carácter heurístico, que define la improvisación libre, se enfrenta a la composición escrita y su interpretación, en las que media una partitura, un texto que estudiar y analizar y unos ensayos. Por el contrario, en la improvisación todo se decide, todo se resuelve, todo ocurre, durante el mismo proceso creativo en el que no existe el error. No ha lugar a la reflexión excesiva. Pensar en llegar tarde a lo que está aconteciendo en el seno de un colectivo de improvisadores e interrumpe el estado de flujo e incluso, como asegura Goleman, el mismo pensamiento de que “lo estoy haciendo muy bien”, puede llegar a ponerle fin.

En la improvisación libre no hay error porque la desorientación y el movimiento forman parte de la deriva continua que activa su práctica. La improvisación libre crea espacios de juego, de aventura y exploración, donde ese deambular desorientado entre objetos sonoros propicia la construcción de situaciones siempre diferentes, en las que no hay prisas ni límites de tiempo o espacio, ni miedos. Tampoco hay mapas, ni caminos definidos, solo líneas de fuga, ventanas que se abren en cada nueva situación generada, en cada cambio, en cada contraste o variación que surge, siempre imprevisible.

S.P.: El último lanzamiento de Liquen Records es precisamente un disco tuyo de saxofón soprano solo, ¿podrías introducirnos en esta escucha?

J.L.G.: Es un trabajo muy especial y que deseaba muchísimo poder llegar a publicar, sobre todo, después de la buena acogida de mi anterior trabajo en solitario, Tenor Saxophone Solos, el cual obtuvo muy buenas críticas, situándolo como el quinto mejor disco de jazz de 2019 por la crítica catalana (ya ves, de la clásica al jazz, en ese sentido, se constata el carácter fronterizo de mi trabajo y de su difícil catalogación, aunque nunca me ha preocupado).

En Soprano Saxophone Solos prevalece la idea de fragmentación, siempre presente en mis procesos creativos, en mi forma de percibir y pensar lo cotidiano desde hace muchos años. Solo entiendo la improvisación desde la ausencia de intención en todo lo que intento hacer con los sonidos, dejando que la intuición coja las riendas de ese deambular sin rumbo, sin directrices, sin errores. Fue Walter Benjamin quien sustituyó la intención —que muere por la verdad— por el fragmento —aprovechado por la realidad—. En cualesquiera de los casos, estamos hablando de la intuición, siempre la intuición, el auténtico motor de la acción artística. Soprano Saxophone Solos es una especie de descarga sonora, un sacar cuentas conmigo mismo y con el instrumento. Compañero inseparable desde hace tres décadas, el soprano es un instrumento de inalcanzables posibilidades tímbricas y con una impresionante gama de colores y texturas. Sus resortes sonoros son inagotables y en estas diecisiete improvisaciones busco sin límites nuevos espacios tímbricos, profundizar en sonoridades y descubrir paisajes sonoros inéditos. Es un divertimento apasionante aventurarse, arriesgarse y disfrutar de la oscuridad y de la frescura que brinda el tubo del soprano y poder extraer de él nuevos minerales sonoros. Me gusta seguir de cerca y explorar cómo evolucionan los objetos sonoros que salen a mi encuentro, siempre de una manera imprevisible, azarosa, hacia las texturas, formas y estructuras más diversas.

S.P.: Para finalizar, ¿qué propuestas podremos leer y escuchar en ambos proyectos editoriales en un futuro cercano?

J.L.G.: Como ya he avanzado al principio de la entrevista, mi próximo poemario se encuentra en la imprenta y verá la luz durante el mes de mayo. Haikus d’estiu recoge 251 haikus escritos durante el confinamiento de la primavera de 2020. Siempre me ha gustado esta composición lírica por su economía de medios, su rigidez formal y sus limitaciones. En mis improvisaciones, también juego muchas veces con muy pocos materiales, elementos u objetos sonoros para poder deslizarme entre los silencios y practicar una especie de introspección y viajar hacia lo mínimo, lo pequeño, lo esencial o lo accesorio. Podría decirse que es todo muy zen o feng shui. Durante el estricto confinamiento al que nos vimos sometidos hace ahora un año, por las tardes me sentaba junto a la ventana de mi escritorio y comencé a rememorar mis años de infancia y adolescencia en mi pueblo materno, donde actualmente vivo y tengo mi estudio. En Pedralba (València) pasé los largos y calurosos veranos de las décadas de 1960 y 1970. Así, pues, se trata de un poemario muy íntimo e intimista, pero también muy contextualizado en la actual realidad que nos ha tocado vivir. El poemario viene precedido por un magnífico prólogo de mi admirado poeta y estimado amigo Pere Bessó y por una portada, siempre sorprendente, de mi compañero de batallas sonoras y artísticas desde hace diez años Avelino Saavedra.

Por otra parte, en mayo me encerraré en un estudio con el gran pianista, improvisador y poeta Josu de Solaun para grabar un disco, que verá la luz después del verano. También tengo otro proyecto discográfico junto al percusionista Jesús Gallardo para este verano. Bueno, tengo más proyectos para este año como la preparación de un nuevo libro de escritos musicales para el próximo invierno y nuevas grabaciones junto a grandes amigos y mejores improvisadores para el 2022. No quiero adelantar más proyectos, aunque lo que más me gustaría en este momento es regresar a los escenarios con la normalidad y asiduidad acostumbradas. Creo que echamos de menos juntarnos a improvisar y a compartir nuestros sonidos y nuestras emociones.

Muchas gracias, Elvira, por esta oportunidad. No es fácil acceder a los medios de comunicación y expresar nuestras ideas y explicar nuestros proyectos.

Josep Lluís Galiana profundiza con su disco ‘Soprano Saxophone Solos’ en la libre improvisación, texturas y paisajes sonoros

El músico, con una trayectoria artística de 40 años, publica un nuevo trabajo discográfico editado por el sello Liquen Records, que incluye 17 temas que transitan entre el avant-garde jazz y la música contemporánea

josep lluís galiana soprano saxophone solos. València: LIQUEN RECORDS. DL: V-171-2021 — LRCD017

Alexis Moya, 7 de abril de 2021

Josep Lluís Galiana ha publicado Soprano Saxophone Solos, un disco en el que profundiza en un instrumento que le acompaña desde hace 40 años y en el que explora, desde la improvisación, sus inabarcables posibilidades tímbricas y una impresionante gama de colores y texturas. Este nuevo trabajo discográfico, editado por el sello Liquen Records, incluye 17 temas que transitan entre el avant-garde jazz y la música contemporánea. [Ver documentación adjunta].

La propuesta es audaz e innovadora en el panorama musical nacional y testimonial en el internacional, ya que hay muy pocos trabajos similares en los que el saxo soprano adquiera todo el protagonismo. El instrumento tiene resortes inagotables a partir de los que el intérprete descubre paisajes sonoros inéditos que grabó en varias sesiones.

En el disco subyace la idea de fragmentación, presente en los procesos creativos del músico, en su forma de percibir y pensar la cotidianidad desde hace muchos años. Entiende la improvisación desde la ausencia de intención y dejando que la intuición coja las riendas de su deambular musical. Pero en todos los temas que recopila está presente la intuición, a la que considera “el auténtico motor de la acción artística”.

El músico viene a llenar un hueco con este disco que brinda al saxo soprano la relevancia sonora que posee, en una búsqueda que pone de manifiesto su versatilidad, posibilidades y riqueza que explora en la diversidad de sonidos que desgrana en los distintos temas. En este sentido, Galiana subraya que “no conocemos ningún trabajo publicado en España de saxo soprano solo y hay muy pocos en el mundo con esta propuesta instrumental”.

El álbum, que estará disponible en diversas plataformas digitales en todo el mundo a mediados de mayo, es una especie de descarga sonora asociada conceptualmente a la que afrontó en el disco Tenor Saxophone Solos (reconocido en los Premios Enderrock de la Crítica como el quinto Mejor Disco de Jazz en 2019), y con el que viene a ampliar una extensa discografía con más de 50 trabajos publicados, que ha grabado en solitario o en colaboración con otros prestigiosos intérpretes y artistas, y más de un centenar de composiciones en catálogo.

Josep Lluís Galiana. Foto: Ramón Santamaría

Nuevas sonoridades

Galiana asegura que “es un divertimento apasionante aventurarse, arriesgarse y disfrutar de la oscuridad y de la frescura que brinda el tubo del soprano y poder extraer de él nuevas sonoridades. El saxofonista confiesa que le gusta “seguir de cerca y explorar como evolucionan los objetos sonoros, siempre de manera imprevisible, azarosa, hacia las formas y estructuras más diversas”; y con el trabajo admite que “he rendido cuentas conmigo mismo y con el soprano”.

Josep Lluís Galiana (València, 1961) viene desarrollando una intensa actividad en la escena europea de la libre improvisación, la creación electroacústica, el avant-garde jazz, y la investigación musicológica desde hace más de tres décadas. Diplomado en Estudios Avanzados por la Universitat Politècnica de València y Titulado superior por el Conservatorio Superior de València, sus trabajos musicales y literarios del autor han sido presentados en importantes festivales de Portugal, Francia, Grecia, Italia, Polonia, Suecia, EE UU, China, Brasil, Argentina, México, Cuba y España. Galiana, que también es compositor, escritor, editor y gestor cultural, ha formado parte de diversos ensembles instrumentales contemporáneos, colectivos de jazz y agrupaciones de música popular valenciana.

Josep Lluís Galiana. Foto: Ramón Santamaría

Dilatada trayectoria artística

A lo largo de su dilatada trayectoria artística, ha fundado formaciones junto a músicos de talla internacional como Chaosophy, Deriva Ensemble, Bregues de Moixos, Errante Ensemble, Transitions, Quaramba!, cuencosOSX quartet, M4cchina Ensemble, Quartet de la Deriva y Mediterranean Electroacoustic Quartet, entre otras. Ha realizado colaboraciones con Agustí Fernández, Josep Manuel Berenguer y l’Orquestra del Caos, Grup Instrumental de València, La Orquesta Mundana, Wade Matthews, Avelino Saavedra, Ferran Besalduch, Chefa Alonso, Carlos D. Perales, Thomas Bjelkeborn, Íñigo Ibaibarriaga, El Pricto, Bartolomé Ferrando, Pierre Bastien, Mike Cooper, Josep-Maria Balanyà, Mathias Müller, Ramón López, Joan Gómez Alemany, Lucía Martínez, Adolf Murillo… Asimismo, ha grabado para Canal Clásico-RTVE-Vía Digital, RNE-Radio Clásica, RTVV, RNE-Radio 3…

Josep Lluís Galiana dirige la editorial EdictOràlia, en la que tienen cabida obras de música, poesía, teatro y narrativa; y el sello discográfico Liquen Records, que publica trabajos de músicas improvisadas y experimentales fruto de procesos creativos contemporáneos de los artistas de vanguardia de la creación musical más relevantes que difunde en formato físico y a través de numerosas plataformas.

En su faceta como escritor es autor del ensayo Improvisación Libre. El gran juego de la deriva sonora (2012) y del poemario Sons compartits (2018), así como de tres volúmenes de escritos musicales: Emociones sonoras (2014), Escritos desde la intimidad (2016) y Pianos y pianistas (2020) en los que hace un recorrido por el panorama musical del que fue testigo de excepción, a lo largo de más dos décadas, como músico y como coordinador y organizador de centenares de conciertos en el foro cultural Club Diario Levante; así como numerosos artículos, críticas, ponencias y estudios musicológicos publicados en libros, revistas especializadas y prensa escrita.

A nivel asociativo, funda y preside desde el año 2014 el Laboratorio para la Investigación de Procesos Creativos Contemporáneos AD LAB y, entre 2006 y 2014, es secretario de la Asociación de Música Electroacústica de España (AMEE), entidad perteneciente a la International Confederation of Electroacoustic Music (ICEM/Unesco) y es miembro de diversas entidades culturales y artísticas.

´EdictOràlia, una editorial a contracorriente

Olga Briasco, Culturplaza, 15/01/2021

Su pasión por la música y su inquietud por dar a conocer textos íntimos, con los que tiene una especial conexión, llevó a Josep Lluís Galiana a emprender un proyecto que llevaba muchos años deseando hacer realidad: montar su propia editorial. Un sueño que cumplió en 2016 al fundar EdictOràlia Llibres i Publicacions y publicar Improvisación libre, el gran juego de la deriva sonora. Un libro escrito por el propio Galiana que recoge la esencia de la editorial: Escritos que sirvan para reflexionar y debatir en torno a la creatividad y a sus nuevas formas de manifestarse. 

Josep Lluís Galiana. FOTO: Daniel García-Sala

Proyectos que hablan de la música, de la interpretación y que analizan los procesos creativos pero, sobre todo, en los que Galiana se siente próximo. “Todos los libros que publicamos en EdictOràlia Llibres i Publicacions son de un ámbito muy reducido, de mi entorno más cercano, porque nunca tuve la pretensión de hacer una editorial grande”. Una cercanía que constata en cada uno de los libros que tiene en sus manos y que trazan las líneas de la editorial. 

Es el caso de Escuelas creadoras: Escuelas creativas, una obra colectiva cuyos autores dejan patente la necesidad imperiosa de dar el salto y provocar un cambio que permita la transformación de las artes en la escuela. “Es un proyecto en el que estuve implicado desde el inicio a través de unas jornadas educativas —está editado en colaboración con l’Institut de Creativitat i Innovacions Educatives, de la Universitat de València— sobre el arte como herramienta para la enseñanza”, expresa Galiana. El libro, además, dio origen a una nueva colección dentro de la editorial: ARTSLAB: Educación artística contemporánea.

Un trabajo editorial que tiene como fin dar a conocer tesis doctorales o trabajos de investigación que de otro modo se quedarían en los repositorios de las universidades y en los que Galiana ha colaborado o considera que son un referente en su temática. Con cariño va describiendo cada uno de los libros que tiene sobre la mesa, como  Pianos y Pianistas. Dos décadas de crítica musical y otros escritos pianísticos, de Josep Lluís Galiana; Compromiso con la modernidad. Obra y estética de Francisco Lláser Pla, de Emilio Calandín… Al nombrar este último, Galiana hace un alto para recordar el vínculo tan especial que le une con Francisco Lláser Pla, clave a su entender en la historia de la música valenciana. “El profesor del Conservatorio de Castellón, Emilio Calandín, hace una tesis sobre Francisco Lláser Pla, que fue un compositor puente entre la música clásica valenciana y la música contemporánea, y que fue profesor mío de formas musicales porque era también profesor en el conservatorio”.

Proyectos que ven la luz gracias también a la búsqueda por parte de la editorial de ayudas y patrocinadores para que esos proyectos tengan recorrido pues, como recalca Galiana, EdictOràlia Llibres i Publicacions no es una editorial de autoedición. Tampoco es una editorial que tenga en el punto de mira el formato digital porque hay una apuesta clara por el libro como objeto: “A las personas les gusta tocar el libro, tener el objeto. Es cierto que será más complicado que lean en papel las generaciones más jóvenes porque son nativos digitales pero creo que el libro nunca desaparecerá. Mientras haya librerías y personas a las que le guste el libro como objeto habrá libros”.

Josep Lluís Galiana. FOTO: Daniel García-Sala

La editorial crece con la poesía y el teatro

Aunque la música ocupa un lugar destacado en la editorial, en 2018 la poesía irrumpió con fuerza en la editorial. Así, la colección EdictOràlia Poesia arrancó ese año con la publicación Sons Compartits. Poemes, textos i pretextos, de Josep Lluís Galiana y al poco se convirtió en un altavoz para dar a conocer las voces de la poesía valenciana, como ya lo ha hecho con Pere Bessó (Els costums bàrbars) o André Cruchaga (cementerio atávico / cementerio atàvic). Una colección que el próximo mes contará con un nuevo poemario de Josep Lluís Galiana. “Hasta ahora todas las publicaciones son en valenciano pero estoy abierto a hacerlo en castellano también. De hecho, estoy trabajando con un músico y poeta valenciano para editar un poemario en castellano de un pianista valenciano”, comenta sin querer desvelar muchos detalles del proyecto. 

Y de la música y la poesía al teatro. Comenzó la colección con la obra de ¿Y ahora qué? De Eduardo Viladés, que se ha traducido también al valenciano (I ara què?) y en breve llegará a la editorial Només es perd el que es guarda, de Inma Garín y Rosa San Martín, una obra de teatro con algunas licencias en la que se rinde homenaje a Antonio Machado cuando vivía en Villa Amparo (Rocafort). Aunque originalmente se escribió en castellano, la obra también se ha editado en formato bilingüe. 

¿Y en cuanto a la narrativa? Galiana detalla que en un futuro próximo la editorial también se abrirá a este campo pero con prudencia. Una cautela que se debe al gran abanico de oferta literaria existente y al gran número de editoriales especializadas en el género, pero también a su preferencia y experiencia en el ensayo o la poesía. “A EdictOràlia Llibres i Publicacions llegan muchas propuestas de personas que quieren editar su novela pero son proyectos con los que, de momento, voy con pies de plomo”, explica relatando que también es un género donde el mundo digital tienen más presencia y al que, de momento, no va a dar el salto. 

En cuanto a los proyectos que está ultimando, destaca un libro colectivo coordinado por el profesor Enrique Telles sobre la música y la represión política que analiza el trasvase de cancioneros que hubo de la Alemania nazi a la España franquista. El otro proyecto que también será una realidad dentro de poco es una investigación sobre los artistas sonoros latinos en Nueva York y entre los que se encuentra una mujer española que lleva viviendo más de una década allí. “Son trabajos muy especializados para un público muy concreto pero que le gusta leer y profundizar sobre esos temas”, recalca. 

Josep Lluís Galiana. FOTO: Daniel García-Sala

Liquen Records publica ‘Traçsonology’, un disco colaborativo inspirado en una partitura gráfica de Adolf Murillo

Alexis Moya, 14 de diciembre de 2020

Liquen Records ha publicado Traçsonology, un disco con nueve composiciones a partir de una partitura gráfica propuesta por el especialista en música electrónica y videocreación Adolf Murillo. El trabajo, producido por Josep Lluís Galiana, es un proyecto eminentemente colaborativo, participativo y transversal entre artistas de todo tipo: músicos improvisadores, compositores electroacústicos, pedagogos, musicólogos, poetas, performers… [Ver documentación adjunta].

El sello discográfico valenciano, interesado en difundir las músicas improvisadas y experimentales, pretende hacer llegar al oyente más exigente los procesos de creación contemporáneos de los artistas más destacados del actual panorama musical nacional e internacional. En Traçsonology los músicos convierten el hecho creativo en un juego, en divertimento y exploracióń, en recreación e improvisacióń, deriva sonora, en un reto para la imaginacióń desbordada y la intuición.

Los nueve temas han estado a cargo de los artistas Luís Alejandro Olarte (electrónica), Josep Lluís Galiana (saxofón tenor), Josué Moreno (synthesis digital algorítmica y grabaciones de campo, programado en Max 8 utilizando objetos de la bach library en el transporte público de Helsinki), La Cris (voces y electrónicas), Rosa Soler & Josu Izco (flauta baja y clarinete bajo), Bartolomé́ Ferrando (poesía sonora, voz), Braian Trío, grupo formado por Jorge Cabadas (guitarra eléctrica), Luís Escribano (contrabajo), Josu Izco (clarinetes), Rosa Soler (flautas) y Chema Pastor (percusiones); Avelino Saavedra (shakuhachi, bol tibetanò, plato y pedales de efectos) y Mª Elena Riaño & Adolf Murillo (piano acústico, objetos encontrados y electrónica). Jorge Marredo ha sido el responsable de la postproducción y masterizado.

Galiana, en su calidad de productor, asegura que “Traçsonology es una muestra de las propuestas que el sello tiene como objetivo incluir en su catálogo, música fruto de la improvisación, innovación y experimentación artística conjugando diversas disciplinas”. Como músico y colaborador en este trabajo subraya que “ha sido un privilegio y una gran experiencia compartir proyecto con prestigiosos músicos y artistas”.

Abrirse en el encuentro creativo

Murillo indica sobre el trabajo: “El sonido viene desnudo, desnudado de cualquier tipo de connotacióń. Es en el proceso de vestirlo donde se carga de significado. Por eso, es importante que este sea el principio y punto de arranque de la creación musical. Un espacio para imaginar y sorprenderse, para establecer conexiones y abrirse en el encuentro creativo; para aprovechar los errores como nuevos caminos y no el error como puerta cerrada. La grafía contemporánea reclama al creador un acto de valentía”.

El músico valenciano considera que “es una especie de cartografía no resuelta que el artista tiene que volver a transitar; y sobre los objetivos asegura que “como creador me interesa escuchar, observar, analizar, aprender… de las múltiples opciones posibles que elige el creador y de este modo, sorprenderme de otros caminos que nunca podría imaginar”.

El disco cuenta con el apoyo del Instituto Valenciano de Cultura de la Generalitat Valenciana y la colaboración de Aglaya Project y el Laboratorio para la Investigación de Procesos Creativos Contemporáneos AD LAB.

Concierto en el Centre Octubre

El Octubre Centre de Cultura Contemporània (OCCC) de Valencia acoge, mañana martes 15 de diciembre a las 19.30h, un concierto de la formación Bregues de Moixos, integrada por Bartolomé Ferrando (voz, poesía sonora), Josep Lluís Galiana (saxos) y Avelino Saavedra (percusión y objetos sonoros). Los artistas, presentes en el disco Traçsonology, aportarán su sonovisión personal, generando un flujo sonoro de intensa fuerza emocional, en el cual no faltarán buenas dosis de humor y delicada ironía.

Bregues de Moixos también da nombre a un disco homónimo publicado hace dos años por Liquen Records. En este trabajo, el grupo transita de la música a la performance, de la pintura a la poesía sonora y visual, de la libre improvisación al arte de acción, planteamiento que viene ofreciendo en el marco de la música experimental con propuestas arriesgadas. Ferrando, Galiana y Saavedra muestran su pasión en el qué, pero sobre todo en cómo hacer música de forma diferente y comprometida con una expresión sonora absolutamente liberada, sorprendente, inmediata y altamente energética. Sus sesiones son procesos participativos y de autoría colectiva, derivas de sonidos y fonemas, de palabras y golpes, de significantes y significados, de semanticidades y asemanticidades, de juegos léxicos y aventuras lingüísticas.

La reserva de entradas se puede realizar a través de la aplicación Eventbritte y el pago de las entradas se abonará en la taquilla (5 euros) del OCCC una hora antes del concierto, que cuenta con la colaboración de Liquen Records y del Laboratorio para la Investigación de los Procesos Creativos Contemporáneos (AD LAB).

Artistas de vanguardia

Liquen Records, creado por el músico y escritor Josep Lluís Galiana en 2016, cuenta con un equipo de profesionales y colaboradores de amplia experiencia y larga trayectoria en el mundo de la música y en tareas muy diversas como son la creación y la interpretación; la programación y la gestión de festivales y ciclos de conciertos, y la producción y edición discográfica, así como el márketing, difusión y divulgación musical.

El sello valenciano, que cuenta con 18 discos editados en cuatro años, surge de la necesidad de impulsar y dar a conocer a los artistas situados a la vanguardia de la creación musical así como sus colaboraciones con artistas de otros países. Asimismo, distribuye y da difusión a los proyectos de su catálogo en formato físico y a través de diversas plataformas digitales en todo el mundo.

Hermosa historia

Justo Romero, Posdata, sábado 28 de noviembre de 2020

Pocas cosas tan ciertas y desoladoras como el viejo dicho de que un artículo de periódi­co vale apenas unas horas: lo que tarda en convertirse en papel para envolver el pesca­do de la cesta de la compra. De ahí el interés de recuperar tantos artículos que merecen una vida más permanente. Josep Lluís Galiana (València, 1961), uno de los mejores tes­tigos y fedatarios del acontecer musical en la Comunitat Valenciana durante las últimas décadas, ha tenido a bien recopilar muchos de sus escritos «pianísticos» publicados en el diario Levante-EMV entre 1991 y 2012, y ofrecerlos agrupados y bien ordenados al lec­tor melómano. El libro supone, además, re­pasar la existencia fecunda, vanguardista y dinámica del Club Diario Levante, coordina­do durante esas dos décadas prodigiosas por el propio Galiana. De su mano despierta, amiga y generosa, el foro cultural de Levan­te-EMV se convirtió en escaparate y platafor­ma de las nuevas generaciones de intérpre­tes y compositores valencianos.

El volumen, cuyas 233 páginas aparecen prologadas por los pianistas Josu de Solaun y Miguel Álvarez Argudo, recoge el día a día del acontecer pianístico valenciano duran­te aquellos tiempos de transformación. Es así, un documento imprescindible para co­nocer de primera mano, crítica a crítica, ar­tículo a artículo, los albores de la actual ge­neración de pianistas valencianos, algunos de ellos tempranamente avistados por el oído despierto y el verbo cercano de Galiana. Una «crónica de un tiempo pianístico concreto; una amplia selección de críticas y escritos musicales que giran en torno al pia­no y a numerosos intérpretes y composito­res», como explica el autor, quien asegura que «con este libro he logrado rescatar de la hemeroteca un periodo musical decisivo que aconteció en un lugar concreto entre los años 1991 y 2012».

La relación de pianistas que se suceden en las páginas es abrumadora. Están casi to­dos. Los que fueron y los que ya no son. No se le escaparon a Galiana en aquellos tem­pranos años algunos nombres que hoy es­tán en la cúspide del piano valenciano y es­pañol. Como el genio entonces aún desco­nocido de Josu de Solaun. Así, el 17 de abril de 2002, el autor anticipa el futuro y publica en Levante-EMV: «De Solaun ofreció en el Club Diario Levante un recital de esos que perduran en la memoria […] La realidad in­terpretativa de esta promesa del pianismo valenciano supera con creces la ficción ver­bal que le había precedido». De Xavier To­rres, avanzó en junio de 2003 su «excelente» técnica pianística, «bravura interpretativa» y la «insólita madurez» de su «piano atlético y vigoroso», mientras que de Carles Marín, «punta de lanza del joven pianismo valen­ciano», alaba la «soltura para comunicar sus propias ideas» y «su cautivadora ele­gancia en el fraseo, conseguida gra­cias a su habilidad para desnudar la música, despojándola de todo artificio innecesario». Tampoco quedó inad­vertido al olfato musical de Galiana el virtuo­sismo abierto y rotundamente vanguardista de Carlos Apellániz.

Salvo excepciones contadas –Claudio Carbó o Ricardo Descal­zo-, nadie o casi nadie que pinte algo en el variado mundo pianístico valenciano o que haya actuado en la capital del Túria falta en las minuciosas páginas: desde el inolvida­ble Mario Monreal a Carlos Amat, Brenno Ambrosini, Adolfo Bueso, Luca Chiantore, Agustí Fernández, Basilio Fernández Mo­rante, Antonio Galera, Perfecto García Chornet, Enrique Pérez de Guzmán, Ampa­ro Pous… Todo lo describe Galiana con plu­ma generosa, directa y amena. El afecto que se vislumbra en muchas críticas no entur­bia, sin embargo, la objetividad del crítico consciente de su responsabilidad con la ver­dad y el compromiso insobornable con el lector.

Tampoco están ausentes los grandes compositores valencianos y no valencianos que han escrito para el piano. Desde Carles Santos a Emilio Calandín, César Cano, Rafael Mira, Eduardo Montesinos o Enrique Sanz Burguete, por citas solo algunos nom­bre relevantes. Protagonismo constan­te ocupa Clemente Pianos Hermanos, no por patrocinadora del libro, sino por el papel esencial y decisivo que esta empresa pionera y sus responsables –Javier, Juan Carlos, Luis…- han desempañado y desempeñan en la vida mu­sical –no solo pianística- de la sociedad valenciana. El libro aparece ilustrado con nume­rosas fotografías que son emo­tivo documento gráfico de los albores de la mejor generación de pianistas de la historia de la mú­sica valenciana y española. En definitiva, Galiana emplaza al lector ante una her­mosa historia hermosamente conta­da.»

L’escriptor i saxofonista Josep Lluís Galiana presenta el llibre ‘Pianos y pianistas’ a Territori Sonor_À Punt Ràdio

À Punt Ràdio_Territori Sonor, 19/11/2020

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Un llibre de Josep Lluís Galiana recull els talents pianistes que van actuar al Club Diario Levante

Catalunya Ràdio_Assaig general, 23/11/2020

Conversem amb el polifacètic Josep Lluís Galiana, que acaba de publicar «Pianos y pianistas. Dos décadas de crítica musical y otros escritos pianísticos». L’obra és un recull dels centenars de concerts que va programar aquest valencià al desaparegut Club Diario Levante entre els anys 1991 i 2012.

Josep Lluís Galiana aborda en el libro ‘Pianos y pianistas’ la génesis de una gran generación de intérpretes

Alexis Moya, 3 de noviembre de 2020

Josep Lluís Galiana ha publicado Pianos y pianistas. Dos decadas de crítica musical y otros escritos pianísticos (EdictOràlia Música), un libro que rescata de la hemeroteca un periodo musical, entre los años 1991 y 2012, prolífico, generoso y decisivo. En esta etapa, se pudo disfrutar de la irrupción y la evolución de destacados pianistas que se han convertido en consolidadas figuras del actual panorama interpretativo español e internacional, así como del repertorio pianístico tanto histórico como contemporáneo. [Ver documentación adjunta].

El libro es una amplia selección de críticas y escritos musicales que giran en torno al piano y a decenas de numerosos intérpretes y compositores de nuestro tiempo. A lo largo de más dos décadas, el autor coordinó y organizó centenares de conciertos en el Club Diario Levante, un foro cultural tristemente desaparecido. Y desde esa privilegiada atalaya pudo observar a decenas de intérpretes que son los verdaderos protagonistas de esta obra, cuyo gran valor reside en «una clara vocación memorialística y de reivindicación de un tiempo y un espacio muy determinados donde acontecieron hechos artísticos únicos, y de unos autores y unos intérpretes imprescindibles para entender una gran generación musical».

El escritor y músico fue testigo de esta espectacular eclosión que tuvo que analizar día a día y que ahora, 20 años después de los primeros conciertos, recupera con satisfacción al comprobar que muchos de los jóvenes intérpretes de entonces son ahora prestigiosos pianistas que ofrecen recitales en los mejores auditorios de España y del mundo.

De entre los nombres propios que aparecen en él destacan pianistas consagrados y otros que daban sus primeros pasos: Carles Santos, Chano Domínguez, Josu de Solaun, Carles Marín, Xavier Torres, Agustí Fernández, Ananda Sukarlan, Enrique Pérez de Guzmán, Luca Chiantore, David Kuÿken, Brenno Ambrosini, Antonio Pérez Abellán, Miguel Álvarez-Argudo, Emmanuel Ferrer-Laloë, Pei-Chao Liao, Ana Vega-Toscano, Clara Romero y Carlos Apellániz, entre otros muchos intérpretes y compositores.

El prestigioso pianista valenciano Josu de Solaun en el proemio del libro califica de «auténtica edad de oro» estos años de gran agitación cultural y artística. El concertista, único español que ha ganado el Concurso Internacional de Piano de València en 2006, y el George Enescu de Bucarest en 2014 entre otros relevantes galardones como el de la Unión Europea en 2009, dice de Galiana que «fue él quien me brindó mis primeras oportunidades importantes sobre un escenario, a la par que mis primeras críticas. Tres conciertos, durante tres años seguidos: 2002, 2003 y 2004. Un músico jamás puede olvidar eso». Y subraya que «hoy, en nuestro 2020, que haya alguien en las industrias culturales que sea árbitro cultural, comisario de arte, crítico, gestor, promotor, mecenas, diseminador de vanguardias y además un músico de talento feroz, es una utopía exagerada y abismalmente inalcanzable».

El devenir pianístico

El investigador y pianista Miguel Álvarez-Argudo, por su parte, habla en su prólogo de la trascendencia de este libro tanto por su contenido como por su perdurabilidad en el tiempo. Álvarez-Argudo considera que lo acontecido en la sala Club Diario Levante «forma parte del devenir musical pianístico en la ciudad de Valencia, junto a las actividades realizadas en el Palau de la Música de Valencia, Palau de les Arts, conservatorios de música profesional y superior, academias de música, (entidades centenarias como la Societat Coral el Micalet y similares), Museo San Pío V, festivales como los Ensems, Instituto Valenciano de la Música, etc.»

El Catedrático de Piano y Doctor en el Conservatorio Superior de Música de Valencia apunta también que «un buen investigador ya no podrá dejar lagunas vacías ninguneando obras estrenadas de compositores valencianos y de pianistas y profesores influyentes en la sociedad y en la enseñanza musical valenciana».

La crítica y la estética

Galiana en su introducción escribe que «la crítica tiene esa notable función formadora de opinión, ese inherente carácter pedagógico e instructivo, de cultivo del buen gusto estético, que no es otra cosa que el gusto por la belleza»; queda a medio camino «entre la poética y el análisis, entre la reflexión estética y el estudio musicológico». En este sentido, recoge lo que señaló Oscar Wilde en su famoso ensayo El crítico como artista: la crítica de arte es «una creación dentro de la creación».

El autor dirige su obra tanto a músicos y compositores así como «a lectores interesados en la música para piano y en la reflexión estética». Y pone en valor que muchos de los intérpretes que aparecen en su obra «atesoran centenares de premios y reconocimientos de los más prestigiosos concursos e instituciones de alcance internacional», y que «han estudiado en algunas de las más importantes escuelas pianísticas». Con esta obra Galiana rinde homenaje «a toda esa generosa y siempre discreta labor que hay detrás de la organización y celebración de cada concierto de piano, a la pasión por la música y a su difusión y enseñanza».

Clemente Pianos, una institución musical valenciana con treinta años de historia y con una gran proyección internacional, ha colaborado con EdictOràlia en la publicación del libro junto con el Laboratorio para la Investigación de Procesos Creativos Contemporáneos AD LAB.

Intensa actividad

Josep Lluís Galiana (València, 1961) viene desarrollando una intensa actividad en la escena europea de la libre improvisación, la creación electroacústica y la investigación musicológica desde hace más de tres décadas. Diplomado en Estudios Avanzados por la Universitat Politècnica de València y Titulado superior por el Conservatorio Superior de València, los trabajos musicales y literarios del autor han sido presentados en importantes festivales internacionales de Portugal, Francia, Grecia, Italia, Polonia, Suecia, EE UU, China, Brasil, Argentina, México, Cuba y España. Asimismo, muchos de sus escritos se encuentran recogidos en tres volúmenes, de los cuales Pianos y pianistas es el tercero, junto a Escritos desde la intimidad (2016) y Emociones sonoras (2014).

EMOCIONES SONORAS. De la creación electroacústica, la improvisación libre, el arte sonoro y otras músicas experimentales

EdictOràlia lanza la tercera edición, revisada y ampliada, del libro del musicólogo valenciano Josep Lluís Galiana, «IMPROVISACIÓN LIBRE. El gran juego de la deriva sonora» (2019). València: EdictOràlia llibres i publicacions, 2019, 260 p.

ENTREVISTA

Josep Lluís Galiana: «Hem de lliurar-nos de la tirania del mercat musical global»

Pepa Úbeda, TORNAVEU, Dimarts, 28 de maig de 2019

Josep Lluís Galiana fa un repàs a la seva dilatada trajectòria musical

JOSEP LLUÍS GALIANA (València, 1961) és Diplomat en Estudis Avançats per la Universitat Politècnica de València i Titulat Superior pel Conservatori Superior de Música de València.

Malgrat tenir una àmplia formació musical, per què ara mateix li dediqueu força temps a la lliure improvisació?

Jo no ho veig com un desenllaç negatiu. Més aviat tot el contrari: gràcies a la meva formació i a la meva curiositat, he acabat improvisant lliurement. L’art és recerca i reflexió, entre altres moltes coses, i tots els camins musicals i vitals em van portar inevitablement i afortunada a la lliure improvisació musical.

Després de molts anys d’estudi i de fer música clàssica i contemporània, jazz i blues, música de banda, tradicional, folk, pop i molta música experimental i electroacústica, vaig continuar cercant nous horitzons sonors i més llibertat creativa. Sempre he pensat que la improvisació lliure em va trobar a mi. Va sorgir espontàniament en la meva vida, perquè, segurament, necessitava sentir-me absolutament lliure a l’hora de fer música i de trobar-me a mi mateix com a artista i persona. 

Què us va dur a l’electroacústica?

Vaig entrar en contacte amb la creació electroacústica als anys 80 quan estava estudiant al conservatori, vaig comprar-me el meu primer ordinador i sintetitzador i vaig començar a interpretar repertori contemporani. Ja en els 90, vaig crear i formar part de nombrosos grups i ensembles on l’electrònica n’era part essencial. L’electrònica i la informàtica musical ens han permès conèixer el so en els seus paràmetres més íntims i secrets. Des de la invenció de l’altaveu i la implicació de l’electricitat i l’electrònica en la creació musical, tot va canviar definitivament en l’art dels sons.

I a l’Avant-garde jazz?

De sempre m’han interessat molt les músiques afroamericanes. Pertanyo a una generació totalment marcada per la cultura afroamericana. Penso que som fills del blues i del jazz, i dels seus múltiples derivats. El meu aprenentatge va conduir-me des d’estètiques més tradicionals cap a un jazz més obert i desinhibit, un jazz més contemporani i hibridat amb altres gèneres i estils com ara la música contemporània, l’electrònica o les músiques ètniques. 

També hi ha el vostre vessant com a musicòleg i divulgador cultural i artístic…

Els darrers anys he publicat assajos i molts articles sobre la lliure improvisació musical, però porto fent periodisme cultural i musical des de fa trenta anys. Estic força interessat pels processos creatius, la pràctica artística, en què succeeix quan la màquina creadora i la intuïció es posen en marxa, en què passa quan un artista entra en flux…

Què podeu contar-nos dels començaments de la vostra trajectòria artística?

La dècada dels 1980 i part de la següent van ser uns anys de formació acadèmica, també d’autoaprenentatge i exploració, però, sobretot, d’una gran explosió creativa. El conservatori va posar alguns fonaments teòrics i escolàstics, però el carrer va donar sentit a tot allò que sentia i volia fer en música. Vaig crear els meus propis grups de jazz, vaig col·laborar en diversos ensembles de música contemporània i vaig començar a compondre i a jugar amb l’electrònica i la improvisació lliure.

I de la vostra participació en un bon grapat de festivals internacionals?

A mitjans dels anys 80 vaig començar a participar en encontres internacionals de música contemporània i de creació electroacústica. També en algun festival de jazz. I l’experiència sempre ha estat molt satisfactòria i enriquidora. Els festivals són un punt fonamental de trobada per als creadors. Són llocs d’intercanvi i de retroalimentació. Quan s’acaba un festival, tornes a casa feliç i amb moltes més ganes de continuar treballant, experimentant i aprofundint en el teu camí creatiu i vital.

I de les agrupacions instrumentals que heu fundat?

Les agrupacions són motors de recerca, projectes que activen la teva creativitat, punts de trobada amb altres artistes i creadors. En definitiva, es tracta de laboratoris per a investigar i posar en marxa nous processos creatius.

Què és Chaosophy?

Un trio integrat per El Pricto, Avelino Saavedra i jo mateix. Treballem amb la més absoluta de les llibertats creatives i aquesta no dependència entre nosaltres fa que el grup practiqui una música força imprevisible, energètica i molt emocionant que mou sang i vísceres.

Què us ha aportat la vostra intensa i dilatada col·laboració amb força entitats i artistes?

Una de les peculiaritats i grandeses de la improvisació lliure és que pots pujar a un escenari de qualsevol racó del món a fer música amb altres improvisadors sense conèixer-los. Es tracta d’una experiència única, totalment vital, on interactuen els sentiments i les emocions, perquè són més importants que els sons. Improvisar és prendre una actitud, és posicionar-se davant el so, la vida i els altres.

Passem a l’escriptor. Teniu poemaris, recopilacions d’escrits musicals, variades publicacions sobre música en premsa escrita… Hi ha un darrer llibre de poemes publicat no fa massa. Què ens hi podeu contar?

SONS COMPARTITS és un llibre o artefacte literari, la poesia i els textos del qual tenen en la música els seus fonaments. Fa temps que volia escriure aquest llibre i convertir la seva lectura en una experiència gairebé musical. Penso que música i poesia són inseparables. No entenc l’una sense l’altra. Fer música i escriure poemes és la mateixa cosa: una descàrrega emocional o un despullament emocional, encara que també un exercici intel·lectual i un joc creatiu. És a dir, no puc fugir del que soc i d’estar immers alhora en múltiples i diversos processos creatius. Per a mi, fer poesia és jugar amb sons, paraules, colors, textures, tímbriques, polifonies… i, a l’inrevés, fer música és somiar, pensar, imaginar, espacialitzar, ri(t)mar, cercar objectes sonors, signes, símbols, fonemes…

Quin és el vostre darrer treball musical gravat i publicat?

El passat novembre vaig publicar el meu primer disc en solitari. Es tracta d’una sèrie de solos per a saxofon tenor. És un somni larvat durant molt anys. És un gran repte i una gosadia publicar un disc d’aquesta naturalesa. Tal vegada he trigat massa temps, però crec que ara tocava. És un treball molt personal i sóc jo, al natural, tal i com sona ara mateix el meu tenor i la música que intento fer-hi. 

El 2016 vau crear un segell editorial i a més, teniu una discogràfica

Vaig crear-los perquè volia donar sortida als meus propis treballs literaris i musicals. Malgrat haver publicat en dos anys uns quants llibres i discors -no tots meus, però-, encara no em considero un editor o productor «professional». No era aquesta la meva primera intenció, però qui sap com acabarà aquesta aventura musical?

Què hi ha de la vostra col·laboració a la revista digital Música i Art Sonor Sul Ponticello i altres publicacions especialitzades?

M’agrada molt escriure. Tant com fer música. I després de dedicar-me al periodisme durant vora trenta anys, no puc evitar reflexionar, abordar qüestions que m’interessen i dir en veu escrita i crítica tot allò que vull. Habitualment, col·laboro amb diverses revistes de música i art sonor com Sul Ponticello, però també amb publicacions acadèmics, periòdics com Las Banda del qual soc el responsable de continguts, i llibres d’autoria col·lectiva.

Què  podeu contar-nos dels àmbits en què heu treballat?

M’agrada la docència i compartir experiències i coneixements amb la gent més jove. Durant uns anys, vaig exercir de professor en diversos conservatoris del País Valencià i escoles de música, però, actualment i des de fa més d’una dècada, imparteixo cursos, seminaris i tallers molt centrats en la lliure improvisació musical; també en l’estudi dels nous processos creatius contemporanis i les seves aplicacions en el món de la comunicació, l’educació i la gestió cultural, tant en territori espanyol com a Europa i l’Amèrica Llatina.

En quin àmbit us sentiu més a gust?

La veritat és que tot conforma una unitat de pensament i d’acció. Escriure, compondre, improvisar, investigar, gestionar, editar un nou llibre, produir un disc… Tot gaudeix d’una organicitat espontània i molt gratificant. Totes aquestes activitats es complementen i interaccionen entre elles. No podria triar una només.

El 2014 vau fundar i presidiu el Laboratori per a la Investigació de Processos Creatius Contemporanis AD LAB, entre el 2006 i el 2014, vau ser secretari de l’Associació de Música Electroacústica d’Espanya (AMEE), entitat membre de la International Confederation of Electroacoustic Music (ICEM / Unesco). Què és AD LAB?

Un grup d’artistes, creadors i investigadors ocupats en (re)pensar la creació, els seus processos i les seves eines, les seves aportacions i implicacions amb la vida quotidiana, els seus èxits i els avatars en un moment especialment dinàmic per l’activació rizomàtica de noves idees estètiques i de gran agitació artística.

Com estem les valencianes de cultura musical?

Anem bé, però tot és millorable, sobretot pel que fa a lliurar-nos de l’eurocentrisme, les invasions alienes i les modes, la tirania del mercat musical global i no obrir-se a les noves propostes, als nous creadors i les seves noves formes de fer, però molt especialment pel que fa a la confusió entre modernitat i contemporaneïtat, i en conèixer la vertadera dimensió del concepte MÚSICA.

Quins projectes teniu per al futur?

La llista és llarga. Tinc nous llibres a editar, unes quantes gravacions al calaix i, sobretot, pujar cada setmana a l’escenari, on em trobo més a gust.

Entrevista en lasBandas per Alexis Moya

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© Mara B. Stones

inmerso en procesos creativos, avanzo sustentándome en lo que puedo hacer a cada instante y no tanto en lo que hago, mucho menos en lo dejo hecho