Saltar al contenido →

prensa · radio · tv

Hermosa historia

Justo Romero, Posdata, sábado 28 de noviembre de 2020

Pocas cosas tan ciertas y desoladoras como el viejo dicho de que un artículo de periódi­co vale apenas unas horas: lo que tarda en convertirse en papel para envolver el pesca­do de la cesta de la compra. De ahí el interés de recuperar tantos artículos que merecen una vida más permanente. Josep Lluís Galiana (València, 1961), uno de los mejores tes­tigos y fedatarios del acontecer musical en la Comunitat Valenciana durante las últimas décadas, ha tenido a bien recopilar muchos de sus escritos «pianísticos» publicados en el diario Levante-EMV entre 1991 y 2012, y ofrecerlos agrupados y bien ordenados al lec­tor melómano. El libro supone, además, re­pasar la existencia fecunda, vanguardista y dinámica del Club Diario Levante, coordina­do durante esas dos décadas prodigiosas por el propio Galiana. De su mano despierta, amiga y generosa, el foro cultural de Levan­te-EMV se convirtió en escaparate y platafor­ma de las nuevas generaciones de intérpre­tes y compositores valencianos.

El volumen, cuyas 233 páginas aparecen prologadas por los pianistas Josu de Solaun y Miguel Álvarez Argudo, recoge el día a día del acontecer pianístico valenciano duran­te aquellos tiempos de transformación. Es así, un documento imprescindible para co­nocer de primera mano, crítica a crítica, ar­tículo a artículo, los albores de la actual ge­neración de pianistas valencianos, algunos de ellos tempranamente avistados por el oído despierto y el verbo cercano de Galiana. Una «crónica de un tiempo pianístico concreto; una amplia selección de críticas y escritos musicales que giran en torno al pia­no y a numerosos intérpretes y composito­res», como explica el autor, quien asegura que «con este libro he logrado rescatar de la hemeroteca un periodo musical decisivo que aconteció en un lugar concreto entre los años 1991 y 2012».

La relación de pianistas que se suceden en las páginas es abrumadora. Están casi to­dos. Los que fueron y los que ya no son. No se le escaparon a Galiana en aquellos tem­pranos años algunos nombres que hoy es­tán en la cúspide del piano valenciano y es­pañol. Como el genio entonces aún desco­nocido de Josu de Solaun. Así, el 17 de abril de 2002, el autor anticipa el futuro y publica en Levante-EMV: «De Solaun ofreció en el Club Diario Levante un recital de esos que perduran en la memoria […] La realidad in­terpretativa de esta promesa del pianismo valenciano supera con creces la ficción ver­bal que le había precedido». De Xavier To­rres, avanzó en junio de 2003 su «excelente» técnica pianística, «bravura interpretativa» y la «insólita madurez» de su «piano atlético y vigoroso», mientras que de Carles Marín, «punta de lanza del joven pianismo valen­ciano», alaba la «soltura para comunicar sus propias ideas» y «su cautivadora ele­gancia en el fraseo, conseguida gra­cias a su habilidad para desnudar la música, despojándola de todo artificio innecesario». Tampoco quedó inad­vertido al olfato musical de Galiana el virtuo­sismo abierto y rotundamente vanguardista de Carlos Apellániz.

Salvo excepciones contadas –Claudio Carbó o Ricardo Descal­zo-, nadie o casi nadie que pinte algo en el variado mundo pianístico valenciano o que haya actuado en la capital del Túria falta en las minuciosas páginas: desde el inolvida­ble Mario Monreal a Carlos Amat, Brenno Ambrosini, Adolfo Bueso, Luca Chiantore, Agustí Fernández, Basilio Fernández Mo­rante, Antonio Galera, Perfecto García Chornet, Enrique Pérez de Guzmán, Ampa­ro Pous… Todo lo describe Galiana con plu­ma generosa, directa y amena. El afecto que se vislumbra en muchas críticas no entur­bia, sin embargo, la objetividad del crítico consciente de su responsabilidad con la ver­dad y el compromiso insobornable con el lector.

Tampoco están ausentes los grandes compositores valencianos y no valencianos que han escrito para el piano. Desde Carles Santos a Emilio Calandín, César Cano, Rafael Mira, Eduardo Montesinos o Enrique Sanz Burguete, por citas solo algunos nom­bre relevantes. Protagonismo constan­te ocupa Clemente Pianos Hermanos, no por patrocinadora del libro, sino por el papel esencial y decisivo que esta empresa pionera y sus responsables –Javier, Juan Carlos, Luis…- han desempañado y desempeñan en la vida mu­sical –no solo pianística- de la sociedad valenciana. El libro aparece ilustrado con nume­rosas fotografías que son emo­tivo documento gráfico de los albores de la mejor generación de pianistas de la historia de la mú­sica valenciana y española. En definitiva, Galiana emplaza al lector ante una her­mosa historia hermosamente conta­da.»

Un llibre de Josep Lluís Galiana recull els talents pianistes que van actuar al Club Diario Levante

Catalunya Ràdio_Assaig general, 23/11/2020

Conversem amb el polifacètic Josep Lluís Galiana, que acaba de publicar «Pianos y pianistas. Dos décadas de crítica musical y otros escritos pianísticos». L’obra és un recull dels centenars de concerts que va programar aquest valencià al desaparegut Club Diario Levante entre els anys 1991 i 2012.

Josep Lluís Galiana aborda en el libro ‘Pianos y pianistas’ la génesis de una gran generación de intérpretes

NOTA DE PRENSA: 3 de noviembre de 2020

Josep Lluís Galiana ha publicado Pianos y pianistas. Dos decadas de crítica musical y otros escritos pianísticos (EdictOràlia Música), un libro que rescata de la hemeroteca un periodo musical, entre los años 1991 y 2012, prolífico, generoso y decisivo. En esta etapa, se pudo disfrutar de la irrupción y la evolución de destacados pianistas que se han convertido en consolidadas figuras del actual panorama interpretativo español e internacional, así como del repertorio pianístico tanto histórico como contemporáneo. [Ver documentación adjunta].

El libro es una amplia selección de críticas y escritos musicales que giran en torno al piano y a decenas de numerosos intérpretes y compositores de nuestro tiempo. A lo largo de más dos décadas, el autor coordinó y organizó centenares de conciertos en el Club Diario Levante, un foro cultural tristemente desaparecido. Y desde esa privilegiada atalaya pudo observar a decenas de intérpretes que son los verdaderos protagonistas de esta obra, cuyo gran valor reside en «una clara vocación memorialística y de reivindicación de un tiempo y un espacio muy determinados donde acontecieron hechos artísticos únicos, y de unos autores y unos intérpretes imprescindibles para entender una gran generación musical».

El escritor y músico fue testigo de esta espectacular eclosión que tuvo que analizar día a día y que ahora, 20 años después de los primeros conciertos, recupera con satisfacción al comprobar que muchos de los jóvenes intérpretes de entonces son ahora prestigiosos pianistas que ofrecen recitales en los mejores auditorios de España y del mundo.

De entre los nombres propios que aparecen en él destacan pianistas consagrados y otros que daban sus primeros pasos: Carles Santos, Chano Domínguez, Josu de Solaun, Carles Marín, Xavier Torres, Agustí Fernández, Ananda Sukarlan, Enrique Pérez de Guzmán, Luca Chiantore, David Kuÿken, Brenno Ambrosini, Antonio Pérez Abellán, Miguel Álvarez-Argudo, Emmanuel Ferrer-Laloë, Pei-Chao Liao, Ana Vega-Toscano, Clara Romero y Carlos Apellániz, entre otros muchos intérpretes y compositores.

El prestigioso pianista valenciano Josu de Solaun en el proemio del libro califica de «auténtica edad de oro» estos años de gran agitación cultural y artística. El concertista, único español que ha ganado el Concurso Internacional de Piano de València en 2006, y el George Enescu de Bucarest en 2014 entre otros relevantes galardones como el de la Unión Europea en 2009, dice de Galiana que «fue él quien me brindó mis primeras oportunidades importantes sobre un escenario, a la par que mis primeras críticas. Tres conciertos, durante tres años seguidos: 2002, 2003 y 2004. Un músico jamás puede olvidar eso». Y subraya que «hoy, en nuestro 2020, que haya alguien en las industrias culturales que sea árbitro cultural, comisario de arte, crítico, gestor, promotor, mecenas, diseminador de vanguardias y además un músico de talento feroz, es una utopía exagerada y abismalmente inalcanzable».

El devenir pianístico

El investigador y pianista Miguel Álvarez-Argudo, por su parte, habla en su prólogo de la trascendencia de este libro tanto por su contenido como por su perdurabilidad en el tiempo. Álvarez-Argudo considera que lo acontecido en la sala Club Diario Levante «forma parte del devenir musical pianístico en la ciudad de Valencia, junto a las actividades realizadas en el Palau de la Música de Valencia, Palau de les Arts, conservatorios de música profesional y superior, academias de música, (entidades centenarias como la Societat Coral el Micalet y similares), Museo San Pío V, festivales como los Ensems, Instituto Valenciano de la Música, etc.»

El Catedrático de Piano y Doctor en el Conservatorio Superior de Música de Valencia apunta también que «un buen investigador ya no podrá dejar lagunas vacías ninguneando obras estrenadas de compositores valencianos y de pianistas y profesores influyentes en la sociedad y en la enseñanza musical valenciana».

La crítica y la estética

Galiana en su introducción escribe que «la crítica tiene esa notable función formadora de opinión, ese inherente carácter pedagógico e instructivo, de cultivo del buen gusto estético, que no es otra cosa que el gusto por la belleza»; queda a medio camino «entre la poética y el análisis, entre la reflexión estética y el estudio musicológico». En este sentido, recoge lo que señaló Oscar Wilde en su famoso ensayo El crítico como artista: la crítica de arte es «una creación dentro de la creación».

El autor dirige su obra tanto a músicos y compositores así como «a lectores interesados en la música para piano y en la reflexión estética». Y pone en valor que muchos de los intérpretes que aparecen en su obra «atesoran centenares de premios y reconocimientos de los más prestigiosos concursos e instituciones de alcance internacional», y que «han estudiado en algunas de las más importantes escuelas pianísticas». Con esta obra Galiana rinde homenaje «a toda esa generosa y siempre discreta labor que hay detrás de la organización y celebración de cada concierto de piano, a la pasión por la música y a su difusión y enseñanza».

Clemente Pianos, una institución musical valenciana con treinta años de historia y con una gran proyección internacional, ha colaborado con EdictOràlia en la publicación del libro junto con el Laboratorio para la Investigación de Procesos Creativos Contemporáneos AD LAB.

Intensa actividad

Josep Lluís Galiana (València, 1961) viene desarrollando una intensa actividad en la escena europea de la libre improvisación, la creación electroacústica y la investigación musicológica desde hace más de tres décadas. Diplomado en Estudios Avanzados por la Universitat Politècnica de València y Titulado superior por el Conservatorio Superior de València, los trabajos musicales y literarios del autor han sido presentados en importantes festivales internacionales de Portugal, Francia, Grecia, Italia, Polonia, Suecia, EE UU, China, Brasil, Argentina, México, Cuba y España. Asimismo, muchos de sus escritos se encuentran recogidos en tres volúmenes, de los cuales Pianos y pianistas es el tercero, junto a Escritos desde la intimidad (2016) y Emociones sonoras (2014).

EMOCIONES SONORAS. De la creación electroacústica, la improvisación libre, el arte sonoro y otras músicas experimentales

EdictOràlia lanza la tercera edición, revisada y ampliada, del libro del musicólogo valenciano Josep Lluís Galiana, «IMPROVISACIÓN LIBRE. El gran juego de la deriva sonora» (2019). València: EdictOràlia llibres i publicacions, 2019, 260 p.

ENTREVISTA

Josep Lluís Galiana: «Hem de lliurar-nos de la tirania del mercat musical global»

Pepa Úbeda, TORNAVEU, Dimarts, 28 de maig de 2019

Josep Lluís Galiana fa un repàs a la seva dilatada trajectòria musical

JOSEP LLUÍS GALIANA (València, 1961) és Diplomat en Estudis Avançats per la Universitat Politècnica de València i Titulat Superior pel Conservatori Superior de Música de València.

Malgrat tenir una àmplia formació musical, per què ara mateix li dediqueu força temps a la lliure improvisació?

Jo no ho veig com un desenllaç negatiu. Més aviat tot el contrari: gràcies a la meva formació i a la meva curiositat, he acabat improvisant lliurement. L’art és recerca i reflexió, entre altres moltes coses, i tots els camins musicals i vitals em van portar inevitablement i afortunada a la lliure improvisació musical.

Després de molts anys d’estudi i de fer música clàssica i contemporània, jazz i blues, música de banda, tradicional, folk, pop i molta música experimental i electroacústica, vaig continuar cercant nous horitzons sonors i més llibertat creativa. Sempre he pensat que la improvisació lliure em va trobar a mi. Va sorgir espontàniament en la meva vida, perquè, segurament, necessitava sentir-me absolutament lliure a l’hora de fer música i de trobar-me a mi mateix com a artista i persona. 

Què us va dur a l’electroacústica?

Vaig entrar en contacte amb la creació electroacústica als anys 80 quan estava estudiant al conservatori, vaig comprar-me el meu primer ordinador i sintetitzador i vaig començar a interpretar repertori contemporani. Ja en els 90, vaig crear i formar part de nombrosos grups i ensembles on l’electrònica n’era part essencial. L’electrònica i la informàtica musical ens han permès conèixer el so en els seus paràmetres més íntims i secrets. Des de la invenció de l’altaveu i la implicació de l’electricitat i l’electrònica en la creació musical, tot va canviar definitivament en l’art dels sons.

I a l’Avant-garde jazz?

De sempre m’han interessat molt les músiques afroamericanes. Pertanyo a una generació totalment marcada per la cultura afroamericana. Penso que som fills del blues i del jazz, i dels seus múltiples derivats. El meu aprenentatge va conduir-me des d’estètiques més tradicionals cap a un jazz més obert i desinhibit, un jazz més contemporani i hibridat amb altres gèneres i estils com ara la música contemporània, l’electrònica o les músiques ètniques. 

També hi ha el vostre vessant com a musicòleg i divulgador cultural i artístic…

Els darrers anys he publicat assajos i molts articles sobre la lliure improvisació musical, però porto fent periodisme cultural i musical des de fa trenta anys. Estic força interessat pels processos creatius, la pràctica artística, en què succeeix quan la màquina creadora i la intuïció es posen en marxa, en què passa quan un artista entra en flux…

Què podeu contar-nos dels començaments de la vostra trajectòria artística?

La dècada dels 1980 i part de la següent van ser uns anys de formació acadèmica, també d’autoaprenentatge i exploració, però, sobretot, d’una gran explosió creativa. El conservatori va posar alguns fonaments teòrics i escolàstics, però el carrer va donar sentit a tot allò que sentia i volia fer en música. Vaig crear els meus propis grups de jazz, vaig col·laborar en diversos ensembles de música contemporània i vaig començar a compondre i a jugar amb l’electrònica i la improvisació lliure.

I de la vostra participació en un bon grapat de festivals internacionals?

A mitjans dels anys 80 vaig començar a participar en encontres internacionals de música contemporània i de creació electroacústica. També en algun festival de jazz. I l’experiència sempre ha estat molt satisfactòria i enriquidora. Els festivals són un punt fonamental de trobada per als creadors. Són llocs d’intercanvi i de retroalimentació. Quan s’acaba un festival, tornes a casa feliç i amb moltes més ganes de continuar treballant, experimentant i aprofundint en el teu camí creatiu i vital.

I de les agrupacions instrumentals que heu fundat?

Les agrupacions són motors de recerca, projectes que activen la teva creativitat, punts de trobada amb altres artistes i creadors. En definitiva, es tracta de laboratoris per a investigar i posar en marxa nous processos creatius.

Què és Chaosophy?

Un trio integrat per El Pricto, Avelino Saavedra i jo mateix. Treballem amb la més absoluta de les llibertats creatives i aquesta no dependència entre nosaltres fa que el grup practiqui una música força imprevisible, energètica i molt emocionant que mou sang i vísceres.

Què us ha aportat la vostra intensa i dilatada col·laboració amb força entitats i artistes?

Una de les peculiaritats i grandeses de la improvisació lliure és que pots pujar a un escenari de qualsevol racó del món a fer música amb altres improvisadors sense conèixer-los. Es tracta d’una experiència única, totalment vital, on interactuen els sentiments i les emocions, perquè són més importants que els sons. Improvisar és prendre una actitud, és posicionar-se davant el so, la vida i els altres.

Passem a l’escriptor. Teniu poemaris, recopilacions d’escrits musicals, variades publicacions sobre música en premsa escrita… Hi ha un darrer llibre de poemes publicat no fa massa. Què ens hi podeu contar?

SONS COMPARTITS és un llibre o artefacte literari, la poesia i els textos del qual tenen en la música els seus fonaments. Fa temps que volia escriure aquest llibre i convertir la seva lectura en una experiència gairebé musical. Penso que música i poesia són inseparables. No entenc l’una sense l’altra. Fer música i escriure poemes és la mateixa cosa: una descàrrega emocional o un despullament emocional, encara que també un exercici intel·lectual i un joc creatiu. És a dir, no puc fugir del que soc i d’estar immers alhora en múltiples i diversos processos creatius. Per a mi, fer poesia és jugar amb sons, paraules, colors, textures, tímbriques, polifonies… i, a l’inrevés, fer música és somiar, pensar, imaginar, espacialitzar, ri(t)mar, cercar objectes sonors, signes, símbols, fonemes…

Quin és el vostre darrer treball musical gravat i publicat?

El passat novembre vaig publicar el meu primer disc en solitari. Es tracta d’una sèrie de solos per a saxofon tenor. És un somni larvat durant molt anys. És un gran repte i una gosadia publicar un disc d’aquesta naturalesa. Tal vegada he trigat massa temps, però crec que ara tocava. És un treball molt personal i sóc jo, al natural, tal i com sona ara mateix el meu tenor i la música que intento fer-hi. 

El 2016 vau crear un segell editorial i a més, teniu una discogràfica

Vaig crear-los perquè volia donar sortida als meus propis treballs literaris i musicals. Malgrat haver publicat en dos anys uns quants llibres i discors -no tots meus, però-, encara no em considero un editor o productor «professional». No era aquesta la meva primera intenció, però qui sap com acabarà aquesta aventura musical?

Què hi ha de la vostra col·laboració a la revista digital Música i Art Sonor Sul Ponticello i altres publicacions especialitzades?

M’agrada molt escriure. Tant com fer música. I després de dedicar-me al periodisme durant vora trenta anys, no puc evitar reflexionar, abordar qüestions que m’interessen i dir en veu escrita i crítica tot allò que vull. Habitualment, col·laboro amb diverses revistes de música i art sonor com Sul Ponticello, però també amb publicacions acadèmics, periòdics com Las Banda del qual soc el responsable de continguts, i llibres d’autoria col·lectiva.

Què  podeu contar-nos dels àmbits en què heu treballat?

M’agrada la docència i compartir experiències i coneixements amb la gent més jove. Durant uns anys, vaig exercir de professor en diversos conservatoris del País Valencià i escoles de música, però, actualment i des de fa més d’una dècada, imparteixo cursos, seminaris i tallers molt centrats en la lliure improvisació musical; també en l’estudi dels nous processos creatius contemporanis i les seves aplicacions en el món de la comunicació, l’educació i la gestió cultural, tant en territori espanyol com a Europa i l’Amèrica Llatina.

En quin àmbit us sentiu més a gust?

La veritat és que tot conforma una unitat de pensament i d’acció. Escriure, compondre, improvisar, investigar, gestionar, editar un nou llibre, produir un disc… Tot gaudeix d’una organicitat espontània i molt gratificant. Totes aquestes activitats es complementen i interaccionen entre elles. No podria triar una només.

El 2014 vau fundar i presidiu el Laboratori per a la Investigació de Processos Creatius Contemporanis AD LAB, entre el 2006 i el 2014, vau ser secretari de l’Associació de Música Electroacústica d’Espanya (AMEE), entitat membre de la International Confederation of Electroacoustic Music (ICEM / Unesco). Què és AD LAB?

Un grup d’artistes, creadors i investigadors ocupats en (re)pensar la creació, els seus processos i les seves eines, les seves aportacions i implicacions amb la vida quotidiana, els seus èxits i els avatars en un moment especialment dinàmic per l’activació rizomàtica de noves idees estètiques i de gran agitació artística.

Com estem les valencianes de cultura musical?

Anem bé, però tot és millorable, sobretot pel que fa a lliurar-nos de l’eurocentrisme, les invasions alienes i les modes, la tirania del mercat musical global i no obrir-se a les noves propostes, als nous creadors i les seves noves formes de fer, però molt especialment pel que fa a la confusió entre modernitat i contemporaneïtat, i en conèixer la vertadera dimensió del concepte MÚSICA.

Quins projectes teniu per al futur?

La llista és llarga. Tinc nous llibres a editar, unes quantes gravacions al calaix i, sobretot, pujar cada setmana a l’escenari, on em trobo més a gust.

Entrevista en lasBandas per Alexis Moya

5è MILLOR DISC DE JAÇ als PREMIS ENDERROCK 2019 de la CRÍTICA

NEW RELEASE · NOU DISC

NOUS LLIBRES · NUEVOS LIBROS

© Mara B. Stones

inmerso en procesos creativos, avanzo sustentándome en lo que puedo hacer a cada instante y no tanto en lo que hago, mucho menos en lo dejo hecho